

Héctor fue expulsado de su banda por no ser lo suficientemente amable. Herido y distraído, de camino a casa desde el estudio cae en una alcantarilla y termina en una ciudad subterránea muy diferente al mundo en el que vive. En este lugar, habitado por criaturas muy extrañas, encuentra lo que buscaba: amigos leales y, más que eso, una banda. Heitor se convierte en el nuevo guitarrista de Under-Undergrounds, una banda de garaje a la que no le importan los estereotipos debido a su amor compartido por la música.







