

Cuando Lorena Morales se enamoró de Miguel Ferrero, no sabía que para poder estar a su lado tendría que bajar al infierno y volver a subir. Pese al rechazo de su suegra, Rufina de Ferrero y al obvio malestar del resto de la familia, a excepción de su suegro, Mateo, Camila, la esposa de su cuñado Gerardo y otro de sus cuñados, Juan, su boda ocurre sin mayores contratiempos, pero luego el destino le asesta un golpe dificíl de soportar: Miguel desaparece durante un viaje de placer en bote, en medio de una tormenta.











